martes, 26 de septiembre de 2017

El cambio constante



La superficie de los líquidos se adapta a la forma del recipiente que los contiene y se menea cuando se produce una mínima vibración o si el recipiente se mueve un poquito.

Esta imagen del líquido en movimiento expresa muy bien la realidad que nos ha tocado vivir. Zygmunt Bauman con su filosofía sobre el mundo líquido ha sabido teorizar de forma muy plausible sobre la naturaleza del cambio constante en el que nos encontramos. Tiempos líquidos, modernidad líquida, el arte líquido, todo está sometido al cambio constante y continuamos igual que siempre viendo como la barbarie se está perfeccionando.

¿Produce desazón este estado en movimiento? Es probable. En mi caso diré que me produce un cierto desencanto, sin embargo, puedo adaptarme al movimiento, subirme a una barquichuela y navegar, aunque sea a contracorriente. He comprobado que mi desencanto no me afecta en la calidad del buen humor, si bien quisiera ser más materialista de lo que soy, en realidad me gustaría tener la espiritualidad de un zapato, ¡ojalá fuera el mejor de los mediocres!

No me interesan los mundos simbólicos ni las utopías ni las patrañas políticas que se basan en una ilusión. Cuando meriendo y disfruto de mi percepción gustativa, no me interesa buscar nada en mi interior, de hecho, lo más profundo que tengo es la piel y no busco otros estratos subcutáneos. No me encuentro decaído y no busco ninguna técnica psicológica para alcanzar ningún estado diferente del que me adjudican mis sentidos, creo que dentro de nosotros hay muchas vísceras que funcionan, glándulas que son auténticas factorías químicas y redes nerviosas magníficas. Para ver mi interior me conformo con observar alguna radiografía, no necesito nada más, y como que no necesito nada, no me preocupa casi nada.

Mi energía es como la de un gorrión nervioso.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Bicentenario de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona

La Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) cumple su bicentenario. En estos doscientos años de existencia han salido de sus aulas grandes arquitectos cuya obra ha sido reconocida mundialmente.

Para celebrar este bicentenario se celebra en el Museo Nacional de Arte de Cataluña una exposición con los mejores proyectos final de carrera de los alumnos que han pasado por las aulas de la ETSAB.

https://etsab.upc.edu/es/escuela/etsab-1/desde-1817


He tenido el honor de que mi proyecto final de carrera figure entre los proyectos que se exponen.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Palabras para después del almuerzo



Hace mucho tiempo que limito mis lecturas, apenas leo autores posteriores a Dante. Encuentro en los clásicos antiguos la mejor explicación de la realidad, leo en sus escritos las respuestas a las aflicciones de los hombres y mujeres que hay en este mundo.

Parece que todo lo hayan dicho aquellos escritores griegos o romanos, los hemos leído mucho y digerido muy poco.

Hoy después de una ensalada verde y de una colita de rape y para evitar la mala digestión que producen las noticias, he leído algunas páginas de Marco Tulio Cicerón.

Seamos esclavos de las leyes, para poder ser libres   
Legum omnes servi sumus, ut liberi esse posimus.

¡Qué sabio era este romano!


lunes, 18 de septiembre de 2017

La ciudad dividida




Florencia fue la ciudad del arte y las libertades, de la venganza y la licencia.

Cayeron sobre Florencia muchas maldiciones. En 1304 se hundió el puente Alla Carraia por donde podían pasar los carros, debido al hundimiento murieron muchos florentinos. También en 1304 se declaró un gran incendio en el que ardieron más de 1.700 casas, se perdieron grandes tesoros y el número de víctimas fue elevadísimo.

Florencia estaba dividida por las facciones de güelfos y gibelinos. La brecha entre los dos bandos era exagerada, hasta el extremo que de que cada bando se vestía de un color distinto; la forma de las almenas de los castillos y palacios denotaba de qué partido era su dueño. Cada cual cortaba a su manera las frutas y los ajos, habían recibido consignas o instrucciones para cortar lo que se les pusiera por delante.

Tanto gibelinos como güelfos rezaban, los gibelinos tenían por santuario de San Pietro Scheragio y los güelfos, el Baptisterio de San Giovanni. Los gibelinos abrían tres ventanas de las fachadas de sus casas y los güelfos sólo dos. Los unos levantaban el dedo índice para conceder el perdón y los otros levantaban el pulgar, pero ninguno perdonaba de veras. En el cultivo de las flores también se diferenciaban, unos plantaban rosas rojas y los otros, rosas blancas. Unos llevaban una pluma en la izquierda de su sombrero y los otros a la derecha.
 almenas gibelinas


almenas güelfas

Aquellos signos hoy nos resultan ridículos, pero reconocemos que en el fondo son la expresión de actitudes irreconciliables. Hoy los signos cambian, pero las discordias y escisiones que vivimos son tan irracionales como aquellas.

Pocos recuerdan si Dante Alighieri fue güelfo o gibelino. Dejó un de los monumentos escritos más imponentes que se han producido en Europa. Hoy admiramos su obra y no nos importa de qué manera cortaba los ajos.